
Los fabricantes de autos chinos ganan cada vez más terreno en América Latina. Al notable incremento de sus ventas en países como Brasil, Colombia, Chile y Perú se suma la construcción de plantas locales de producción de marcas como JAC Motors y Chery, permitiéndoles ofrecer precios competitivos y aprovechar los acuerdos comerciales para posicionarse en la región.
Tras la visita a China la semana pasada de Roberto Kreimerman, ministro uruguayo de Industria, Energía y Minería, el Grupo Lifan está muy cerca de concluir las negociaciones para ampliar su fábrica y su producción en el Uruguay.
En 2011 el comercio uruguayo con China creció hasta los US $2.500 millones, impulsado impulsado por la pasta de madera, la soja y la lana. En los últimos años Uruguay ha posicionado exitosamente productos como los cortes de carne vacuna de alto valor y ya se ha hecho ya un nicho en el mercado chino. El año pasado exportó a China 8.820 toneladas de carne vacuna por un valor de US $33 millones, con lo que el país asiático se ha consolidado como su séptimo mayor comprador en volumen y el número doce en precio. En total, las exportaciones de carne uruguaya a China han crecido diez veces en tres años.